Abolida la pena de muerte en Illinois

pena de muerte

El gobernador del Estado aprueba la suspensión de la pena capital tras 10 años de lucha

YOLANDA MONGE | Washington 09/03/2011

El Estado de Illinois dice adiós a la práctica cruel de la pena de muerte. El gobernador Pat Quinn ha firmado este miércoles la abolición de la pena capital tras un largo y tortuoso camino que comenzó hace 10 años con otro gobernador, George Ryan, y la moratoria que congeló las condenas a muerte en ese Estado. Hace dos meses, el Capitolio de Illinois votó a favor de prohibir la pena de muerte. Sólo faltaba la firma del gobernador.

Illinois se une así a los otros 15 Estados de la Unión que no tienen la pena capital como castigo en sus legislaciones -de un total de 50-. Otros 34 la permiten. La moratoria de hace 10 años se inició como consecuencia de la sospecha de que al menos 13 personas habían sido condenadas a morir por error. Poco antes de abandonar el poder en 2003, el gobernador Ryan vació los corredores de la muerte de Illinois y conmutó las condenas de 167 presos. La última ejecución de Illinois se llevó a cabo en 1999. Aun así, 15 presos seguían en la actualidad en ese Estado condenados a muerte, sentencias que el gobernador Quinn ha conmutado por cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional.

La nueva ley que prohíbe la pena de muerte entrará en vigor el próximo 1 de julio. El último Estado en sumarse a las filas abolicionistas fue Nuevo México en el año 2009, aunque la gobernadora republicana Susana Martínez ha expresado deseos de reinstaurarla tras su llegada al poder el pasado mes de noviembre.

Desde que el Tribunal Supremo reinstaurase la pena capital en 1976, en Illinois se han cometido 17 homicidios legales. Andrew Kokoraleis fue el último en fallecer tras una inyección letal el 17 de marzo de 1999 tras ser encontrado culpable de mutilar y asesinar a una mujer de 21 años.
Desde el año 1977, en Estados Unidos han sido ejecutadas 1.242 personas. En total, 3.261 personas esperan en los corredores de la muerte de Estados Unidos a que les llegue su turno, con una espera media de 15 años desde que se dicta la condena hasta que se les coloca la inyección letal en el brazo.

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Nuevo México suprime la pena de muerte

El gobernador Bill Richardson aprueba una ley a la que siempre se opuso

YOLANDA MONGE | Washington – 20/03/2009

La pena de muerte es historia desde ayer en Nuevo México (EE UU). El último paso hacia su abolición lo dio el gobernador de ese Estado, Bill Richardson, al firmar el proyecto de ley para suprimir la máxima pena y reemplazarla con una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Demócrata con aspiraciones presidenciales en el pasado y probablemente con un futuro político truncado tras saberse que está siendo objeto de una investigación judicial por la adjudicación de un lucrativo contrato, Richardson ha tomado ahora esta decisión después de haber respaldado con anterioridad la aplicación de la pena capital.

Votó en contra de su abolición como congresista en 1994 y en 2002, ya cuando era gobernador electo. En 2003, un artículo del Albuquerque Tribune recogía el sentir de Richardson, común a cualquier político con aspiraciones a la Casa Blanca y que sabe que su ADN debe llevar la impronta de la máxima pena: “Apoyo la pena de muerte con las más estrictas salvaguardas. Apoyo la pena de muerte para los crímenes más atroces. Siempre lo he hecho mientras estaba en el Congreso”.
“La decisión más difícil”

En palabras del propio gobernador, la decisión de abolir la pena de muerte marca “el fin de un largo viaje personal sobre el tema”. “Ésta ha sido la decisión más difícil de tomar de mi vida política”, declaró Richardson ayer a través de un comunicado. “Si el Estado va a asumir esta enorme responsabilidad, el sistema que imponga la pena de muerte debe ser perfecto y no puede equivocarse nunca”, agregó. “Pero la realidad es que el sistema no es perfecto”.

La semana pasada, el Senado estatal en manos de los demócratas revocó la pena con un proyecto de ley por 24 votos a favor y 18 en contra. El texto ya había sido aprobado por la Cámara de Representantes de Nuevo México. Sólo faltaba la firma del gobernador, que consultó con expertos y con políticos cercanos, incluida la vicegobernadora, Diane Denish, que le conminó a apoyar la ley.

Nuevo México es el decimoquinto Estado que abandona el castigo capital desde que el Tribunal Supremo lo reinstauró en 1976 y el tercero en hacerlo en los dos últimos años tras Nueva York y Nueva Jersey en 2007, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, en sus siglas en inglés). Hay proyectos de ley pendientes en varios Estados más para abolirla. Sólo una persona ha sido ejecutada en Nuevo México con inyección letal desde 1960. Fue Terry Clark, en 2001, por el asesinato de un niño. Desde 1976 se han ejecutado en EE UU a 1.156 personas.

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